Florencia Basilica di San Miniato al Monte
La Basilica di San Minaito al Monte está situada en un colina al sur del barrio de Oltrarno, a pocos minutos a pie desde el Piazzale Michelangelo.
La Basílica está dedicada a San Miniato. Según la tradición, San Miniato fue el primer evangelizador y mártir de Florencia. Al parecer, era un acomodado mercader armenio o, quizá, un noble que salió de su tierra natal para dirigirse a Roma en peregrinación. Hacia el año 250, San Miniato llegó a una colina situada en Mons Fiorentinus (actualmente, el sur de Oltrarno) y se quedó a vivir allí como ermitaño.
En el transcurso de la persecución sistemática contra los cristianos del Emperador Decio (249-251) quien dio orden de acabar con cualquier brote de cristiandad en los territorios de Roma, San Miniato fue decapitado. La leyenda dice que el santo recogió su cabeza, cruzó el río Arno y continuó caminando hasta llegar a la cueva de la colina en la que tenía su habitáculo.
En el siglo IV, se levantó allí una Capilla para honrar su memoria.
Alrededor del 1010, el Obispo Alibrando de Florencia, señor de Volterra, encargó a un arquitecto, cuyo nombre se desconoce, la construcción de un Monasterio en el mismo lugar en el que estuviera situada la antiquísima capilla. El Emperador Enrique II en persona donó los fondos para acometer las obras.
Inicialmente, el Monasterio estuvo regido por la Orden Benedictina. En el siglo XI, la rectoría del Monasterio pasó a manos de la Orden de Cluny (los exponentes religiosos de la reforma Gregoriana del medioevo, quienes renovaron, asimismo, la Orden Benedictina).
Hacia las últimas décadas del siglo XIV, el Monasterio se convirtió en la sede de Florencia de la Orden de Santa Maria del Monte Oliveto, bajo la regla de San Benito.
Esta última orden rigió el Monasterio hasta el siglo XIX, cuando se decretó la supresión de las órdenes religiosas. En los años 70 del pasado siglo, regresaron al Monasterio. En la actualidad, sigue estando a su cargo.
Los religiosos administran también una tienda llena de encanto, situada en las proximidades de la Basílica, en la que venden los célebres licores y dulces elaborados por ellos mismos.
Las obras de edificación de la fachada comenzaron en 1070 c. y se concluyeron en el siglo XIII.
La impresionante fachada, recubierta de dibujos geométricos en mármoles de distintos colores, que se avista desde el valle en el que está situada la colina, está ornamentada en su parte inferior por gráciles soportales. Encima de la ventana central, embelleciendo aún más si cabe la parte superior de la fachada, se encuentra un espléndido mosaico de estilo bizantino, procedente de la segunda mitad del siglo XIII, que representa a Jesús entre la Virgen y San Miniato.
El Arte di Calimala, que por entonces era el nombre adoptado por la unión de comerciantes florentinos de tejidos, sufragó la construcción de la fachada. Hacia el año 1288, dicha unión de comerciantes se responsabilizó del mantenimiento de la Basílica. Para manifestar públicamente el compromiso adquirido, el Arte di Calimala encargó a un artesano que creara y situara su conocido emblema en la cima de la fachada: un águila majestuosa de bronce con las garras clavadas en un simbólico fardo de lana.
Cuando los visitantes entren en la Basílica se encontrarán ante una joya de la arquitectura románica: tres naves, un presbiterio elevado y una cripta.
Las naves están divididas entre sí por columnas y diversos tipos de pilares. El techo está ornamentado por un singular entramado de maderas policromas. El bellísimo suelo con incrustaciones de mármol, situado en la nave central, que representan animales míticos y los signos del zodíaco, data del siglo XIII.
La Cripta se encuentra bajo el coro. Ocupa un gran espacio cerrado por una verja de hierro forjado, regiamente trabajada, que procede de 1340 c.
La Cripta se construyó a comienzos del siglo XI y está dividida en siete naves muy pequeñas mediante treinta y ocho pilares gráciles y sobredorados, decorados por el célebre pintor florentino Taddeo Gaddi (1300 c.- 1366). La Cripta alberga asimismo algunos fragmentos de los frescos extraordinarios que Taddeo pintó allí.
Los restos mortales de San Miniato están conservados en el Altar Mayor.
El soberbio presbiterio sobreelevado mantiene el púlpito y la tarima original de 1207 c., así como el coro exclusivo con refinadas incrustaciones de madera en los bancos.
En la cóclea que preside el ábside se encuentra un mosaico de estilo bizantino de 1280 c., que representa a Jesús flanqueado por la Virgen y Santos.
Se sostiene que ese mosaico lo realizó el mismo artesano desconocido que creara el mosaico localizado en la fachada.
La Sacristía está separada del coro sobreelevado. Está recubierta por un ciclo de frescos del eminente pintor toscano Spinello Aretino (sobrenombre de Spinello di Luca Spinelli, 1350 c.-1410) que describe diez y seis episodios de La Vida de San Benito. Spinello pintó dicho ciclo entre 1387 y 1388.
A la izquierda se encuentra la maravillosa Cappella del Cardinale del Portogallo, que se construyó en honor del Cardenal Jaime de Portugal (1455-1459), un joven aristócrata, teólogo y humanista erudito, que murió en Florencia -donde estaba destinado en calidad de Embajador de su país- a los 26 años de edad.
Hacia el año 1460, se encargó al genial matemático y arquitecto florentino Antonio Manetti (1423-1497) la construcción de la Capilla. La ornamentación de la misma corrió a cargo del famoso escultor y ceramista florentino Luca Della Robbia (1400-1482) quien creó cinco medallones espléndidos que simbolizan el Espíritu Santo y las Cuatro Virtudes Cardinales. A la derecha, dominando la Capilla, se encuentra el refinado sepulcro del Cardenal, esculpido por el eminente artista toscano Antonio Rossellino (1427-1479).
La Cappella del Crocefisso (Capilla del Crucifijo) que tiene las características clásicas de un tabernáculo, conocida también por esta última denominación, se construyó en 1448, a partir del proyecto realizado por el gran arquitecto y escultor florentino Michelozzo Michelozzi, por encargo de Cosimo de Medici “El Viejo”.
Por entonces, la Capilla albergaba el milagroso crucifijo de San Giovanni Gualberto, actualmente conservado en la Basílica di Santa Trinità, Florencia.
Para Informaciones sobre la Basilica di San Miniato al Monte, haga click aqui
Florencia – El casco antiguo la zona Oltrarno
Las Iglesias : Cappella Brancacci, Basilica di San Miniato al Monte, Santo Spirito
Los Monumentos : Ponte Vecchio , Piazzale Michelangelo , Palazzo Pitti ,Jardines Boboli
Vuelve a la pagina principal de la Guia de Florencia |